Te has planteado pedir una reducción de jornada o una excedencia para cuidar de tu hijo. Ambas son válidas, pero las consecuencias sobre tu sueldo, tu cotización y tu protección laboral son muy distintas. Aquí tienes la comparativa para decidir con criterio.
Las dos figuras, en una tabla
| Aspecto | Reducción de jornada (art. 37.6 ET) | Excedencia (art. 46.3 ET) |
|---|---|---|
| ¿Sigues trabajando? | Sí, entre 1/8 y 1/2 menos de jornada | No, cesas completamente |
| ¿Cobras? | Sí, el proporcional | No cobras salario |
| Duración | Hasta que el menor cumpla 12 años | De 4 meses a 3 años por hijo |
| Cotización primer año | Varía según horas trabajadas | 100% de tu base (art. 237 LGSS) |
| Cotización después del 1.er año | Varía según horas trabajadas | 50% de tu base |
| Protección frente al despido | Reforzada (nulidad salvo procedencia probada) | No hay protección específica |
| Reserva del puesto | Concreción horaria garantizada | 1.er año: mismo puesto. Después: mismo grupo profesional |
| Puedes volver antes de tiempo | Con preaviso de 15 días | Depende de si la empresa ha cubierto la vacante |
Cuándo elegir reducción de jornada
Te conviene si:
- No puedes permitirte dejar de ingresar completamente
- El cuidado es parcial (compatible con unas horas de trabajo)
- Quieres mantener el contacto con tu puesto y equipo
- Te preocupa la vuelta al mercado laboral
- La situación de cuidado durará varios años (hasta los 12 del menor)
El principal riesgo de la reducción es que tu base reguladora de prestaciones futuras baja: si te quedas en paro después, cobrarás menos. Pero la cotización a la Seguridad Social durante los 2 primeros años de reducción por cuidado de hijos tiene un tratamiento especial (ver art. 237 LGSS).
Cuándo elegir excedencia
Te conviene si:
- El cuidado requiere tu presencia a tiempo completo
- Tienes colchón económico para unos meses sin sueldo
- Solo necesitas un periodo corto (4-12 meses)
- Tu pareja mantiene ingresos suficientes mientras tanto
- Ves posible reincorporarte en un año aproximadamente
Lo bueno de la excedencia es que el primer año cotiza al 100% de tu base para jubilación y otras prestaciones. Pasado el año, cotiza al 50%.
Lo malo: no hay salario, y aunque el primer año tienes reservado tu mismo puesto de trabajo, a partir del segundo año la empresa solo está obligada a darte un puesto del mismo grupo profesional, no necesariamente el tuyo.
Lo que ambos derechos comparten
- Ambos protegen el vínculo laboral durante su disfrute
- Ambos se pueden solicitar por cuidado de hijo menor de 12 años
- Ambos requieren comunicación por escrito con preaviso
- Ambos pueden encadenarse: puedes agotar una excedencia y después pedir reducción, o al revés
Cuánto pierdes en cada caso: ejemplo con 30.000 € brutos
| Opción | Ingreso mensual | Cotización anual | Pensión futura (impacto) |
|---|---|---|---|
| Sin reducción | 2.500 €/mes | Base 30.000 € | Sin penalización |
| Reducción al 50% (20h/semana) | 1.250 €/mes | Base 15.000 € (mejorada 2 años) | Leve si es temporal |
| Excedencia (1.er año) | 0 €/mes | 100% de la base anterior | Sin penalización |
| Excedencia (2.º año) | 0 €/mes | 50% de la base anterior | Penalización parcial |
Caso práctico: encadenar ambas
Una estrategia común para familias en España:
- Baja maternal/paternal (16 semanas, retribuida al 100%)
- Permiso de lactancia acumulado (2-3 semanas en días completos, también retribuido)
- Excedencia de 6 meses: el padre/madre deja de trabajar, cobra 0 €, pero cotiza al 100% ese periodo
- Reducción de jornada hasta que el menor cumpla 3 años: vuelve al trabajo a media jornada, manteniendo ingresos y contacto profesional
Con esta secuencia, el primer año completo tras la baja maternal queda cubierto a efectos de pensión y el trabajador puede organizar la vuelta progresiva.
Conclusión
La elección depende sobre todo de cuánto tiempo necesitas y si puedes prescindir completamente del sueldo. Como orientación: si necesitas menos de un año sabático total, la excedencia es una gran opción porque mantiene tu cotización al 100%. Si necesitas compaginar trabajo y cuidado a largo plazo, la reducción es el camino.